Abre la bolsita y entiendes de inmediato la inspiración: la
Mud Face huele a madera húmeda, a sotobosque nocturno, con una base vegetal típica de las variedades Haze clásicas. No es una flor floral ni afrutada: es una flor que huele a calle mojada tras la lluvia, a rincones oscuros, a los sótanos de Gotham. Los terpenos dominantes (mirceno, ocimeno, pineno) construyen un perfil aromático profundo, casi misterioso, que encaja perfectamente con la identidad del personaje. En boca, el sabor se mantiene fiel a la nariz: amaderado, vegetal, con un ligero amargor al final de la sesión. Un perfil sensorial coherente de principio a fin.