Cultivar en GreenHouse premium no es una opción barata, es una filosofía. La luz natural aporta longitudes de onda que los LED no logran reproducir al 100 %, desarrollando terpenos más finos y una resina más abundante. El recinto controlado, por su parte, protege de las variaciones climáticas y permite optimizar higrometría, temperatura y CO2 en cada etapa de la planta. En la DragiBud, este método se nota: tricomas brillantes visibles a simple vista, pistilos anaranjados bien contrastados, una densidad de cogollo que sorprende en una mini-flor. La naturaleza hace el trabajo. Nosotros solo la ayudamos a hacerlo mejor.